10 curiosidades de la naturaleza I


Lengua larga pero muda: La jirafa cuenta con una rareza muy peculiar: es totalmente muda.

Se trata del único mamífero que no tiene cuerdas vocales. Pero posee una llamativa lengua,

de un color negro grisáceo, que es tan larga que le permite utilizarla para alcanzar objetos

más alejados, e incluso también para limpiar sus oídos. Mide unos 50 centímetros o 20

pulgadas, y es tan fuerte que le permite envolver ramas pesadas, arrancarlas y hasta quebrar

gruesas espinas.

 

Hipocampos: Se trata de una de las especies de la naturaleza que cuenta con más rarezas.

Es el único pez con cabeza en un ángulo de 90 grados respecto del cuerpo. Vive entre 1-4 años y

se caracteriza por ser una especie monogámica: elige a una sola pareja para toda su vida y

cuando su par muere, permanece solo. Es el macho quien lleva a sus crías; él se encarga de

fecundarlos e incubarlos, con aspecto embarazado, durante meses. El hipocampo se alimenta

de presas vivas que, por su lentitud, pueden cazarlas por succión.

 

Manzanas, venenosas: Las semillas de la manzana contienen glicósidos cianogénicos, es decir,

cianuro. Ellas son frecuentemente ingeridas y no hay inconveniente en hacerlo, ya que las presentes

en una sola manzana no pueden envenenar. Sería necesario ingerir una cantidad muy grande,

alrededor de 50 semillas aproximadamente, como para que la dosis fuera letal. El mismo veneno

puede encontrarse también en la semilla de la cereza.

 

El material más fuerte: Se ha comprobado que el material más resistente creado por la naturaleza

es la tela de araña. Las glándulas de este insecto producen fibras especializadas. Entre ellas, una fibra

que hace vibrar la red dando aviso de que ha caído una presa, otra adhesiva que une toda la red, otra que

retiene el agua haciéndola elástica para soportar objetos pesados, otra pegajosa que inmoviliza a los

insectos, entre otras. A su vez, la telaraña tiene propiedades antisépticas ya que incluye bactericidas y

fungicidas, por lo que es útil para aplicar sobre heridas. Hecha de una seda extra fina, es cinco veces

más resistente que la misma cantidad en acero.

 

Corazón de colibrí: El corazón del colibrí, una de las aves más pequeñas del mundo, late hasta 1.000

veces por minuto. Pero esta maravillosa ave cuenta con otras curiosidades numéricas. No sólo tiene un

corazón rápido sino además una capacidad de aleteo que puede llegar a 200 veces por segundo. Algunas

especies de huevos de colibrí pueden medir de 8 a 10 milímetros y el tamaño de su nido es el de un dedal.

La mayoría de los colibríes alcanza un vuelo de 15.000 pies de altura.

 

Sin saltos: El elefante es el único animal que no puede saltar. Teniendo cuatro rodillas, no puede utilizarlas

para esta finalidad. Se trata del animal terrestre más pesado que existe en la naturaleza, por lo que no es

raro que su tamaño se lo impida. Pesa alrededor de 16 mil libras y se le hace imposible levantar las cuatro

patas a la vez.

 

Orugas musculosas: Las orugas tienen alrededor de 6 veces más músculos que los seres humanos. Este

pequeño animalito posee entre 2.000 y 4.000 músculos, según la especie, mientras que el hombre posee solo

unos 600. La vida de la oruga tiene el foco puesto en su crecimiento. Desde que nace, crece exponencialmente

en pocas semanas, aumentando su masa corporal en mil veces o más. Durante la fase larvaria debe consumir

lo suficiente para sostenerse en la adultez y poder completar su metamorfosis.

 

Educados: Tanto los cocodrilos como los caimanes no sacan la lengua, ya que ésta es una especie de membrana

ubicada al fondo de la garganta que ayuda a empujar los trozos de alimento al interior. Además es pequeña para

evitar morderla al tragar, y de suma sensibilidad a los estímulos externos.

 

Dientes grandes: El pez dragón puede llegar a tener unos dientes de tal longitud que le imposibiliten cerrar la

boca. Se trata de una especie de la zona abisal, es decir, aquella parte del océano situada entre los 3 mil y 6 mil

metros de profundidad. El nombre de la especie es Stomias Boa y se trata de uno de los monstruos marinos más

escalofriantes. Su cuerpo largo y plano puede llegar a medir de 32 a 40 centímetros.

 

Siempre despierto: Los delfines duermen con un ojo abierto. En esta especie, la respiración es un acto voluntario,

no un reflejo, por lo que han desarrollado la capacidad de dormir con una parte del cerebro, apagando uno de los

hemisferios, mientras que la otra continúa despierta y controlando las funciones vitales. Cuando duermen, flotan

en la superficie con un ojo abierto y una aleta sobresaliendo, y van variando el lado del cerebro que descansa.

 

FUENTE: ehow

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Fernanda Quezada

Disfruto mucho de las caminatas, me encanta comer de todo, especialmente pizza, me gusta ver películas, andar en bici, caminar, leer y dormir, creo que tanto el cine como la literatura desarrollan tu creatividad.

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