El inquilino sorpresa


inquilino

Creo que todos alguna vez hemos encontrado un ocupante inesperado en nuestro hogar, a veces nos hacen visitas temporales, como los zancudos que aparecen en verano y te pican en el dedito gordo del pie y aunque sabes que no es bueno rascarse, igual te rascas hasta que te sangra, que rico que es rascarse!

Otros visitantes no son muy bienvenidos pero tienes miedo de mandarlos porque te producen una necesidad de gritar o de subirte a la silla cada vez que los ves;  a algunos les gustan nuestras cabezas y son felices haciendo sus comunidades en la tuya pero nada que un buen shampoo y la “despulgada” con el peine de tu abuelita no quiten.

Una vez mi hermana y yo decidimos tener lombrices, de esas que encuentras en la tierra , como mascotas, mala idea, se adueñaron de nuestra ducha y aparecían de repente, no se cómo llegaron hasta allá, pero  bueno peor que eso son las babosas, quien no ha matado una con sal no ha tenido infancia, pobres babosas…

Y no pueden faltar los mosquitos, ahora hay modernos matamoscas electrónicos he visto tambien una cinta tipo adhesiva en donde si un mosquito andaba chateando mientras volaba, lo siento amigo!

A veces hay inquilinos sorpresa en nuestra alma, ya hasta nos hemos acostumbrado a vivir con ellos, vivimos con el resentimiento, con la amargura, con la mentira, con la decepción,  la depresión o cualquier otra clase de bicho raro, quiero recordarte que antes no estaban contigo, están de paso, pero debes echarlos fuera, deshazte de ellos no sea que también se vuelvan parte de ti.

“Por lo tanto, desháganse de toda mala conducta. Acaben con todo engaño, hipocresía, celos y toda clase de comentarios hirientes”

 

ESCRITO POR: Carli Rivera

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Fernanda Quezada

Disfruto mucho de las caminatas, me encanta comer de todo, especialmente pizza, me gusta ver películas, andar en bici, caminar, leer y dormir, creo que tanto el cine como la literatura desarrollan tu creatividad.

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