EL MEJOR EJEMPLO DE AMOR


madre-e-hijo-6

Un famoso rey, reconocido por su sabiduría, tuvo que enfrentar el caso de dos mujeres que peleaban entre sí. Cada una alegaba ser la madre de un bebé recién nacido.  Al parecer las dos dieron a luz al mismo tiempo y una de ellas perdió su bebé al nacer.  Entonces tuvo una idea genial.  Robó el niño vivo y lo cambió por el que había fallecido.  La verdadera madre reconoció su bebé y por eso presentó su reclamo al rey. Ambas decían: ¡este es mi hijo! Luego de que cada una presentó su argumento la decisión del rey fue la siguiente: Que partan al niño en dos y entreguen una mitad a cada madre. La reacción de ambas fue diferente. La primera dijo: está bien, así no quedará bebé para ninguna y será algo justo. Pero la otra dijo: No, prefiero que ella se quede con el niño, pero que viva.

Esta fue la respuesta que el rey esperaba. Así pudo reconocer cual era la madre del niño vivo y lo entregaron a su verdadera madre. Una verdadera madre no dejaría que su hijo muera. Mil veces prefiere apartarse y renunciar a él, antes que verlo morir.  Ella iba a dejar que otra persona lo criara, y estaba dispuesta a nunca más verlo, ni abrazarlo, ni mimarlo.  Se hubiera conformado con saber que estaba vivo.

Muchas veces reducimos el amor a un sentimiento. Lo que yo siento, lo que debo recibir, lo que significa para mí, lo que la otra persona me da.  Entonces se vuelve algo egoísta.  Renunciar puede ser una de las mejores maneras de demostrar que amas.  Renunciar a tus gustos, a tu propio tiempo, a tu comodidad, para que alguien más pueda salir beneficiado por esto. Los padres renuncian a ciertos lujos y placeres para educar y dar a sus hijos lo necesario. Los que se quieren casar deben renunciar a que sus propias familias sean más importantes, para unirse a alguien que desde ahora será más importante que su familia.  Así se forma una nueva familia, con amor verdadero, capaz de renunciar. En un mundo donde todos quieren justicia e igualdad, la verdadera filosofía del amor nos dice que hay una justicia superior a la que vemos o sentimos. Que a veces hay que renunciar a lo que amas, para verlo vivir. Que a veces hay que renunciar a la satisfacción momentánea, para experimentar la vida que produce el verdadero amor.

Gracias a Dios por el amor. Gracias a Salomón, el gran rey sabio, por esta historia.

ESCRITO POR: David A. Noboa

Commentarios

Share this post

Fernanda Quezada

Disfruto mucho de las caminatas, me encanta comer de todo, especialmente pizza, me gusta ver películas, andar en bici, caminar, leer y dormir, creo que tanto el cine como la literatura desarrollan tu creatividad.

No comments

Add yours