El Monte de la experiencia


Puedo declarar en favor de ellos que muestran celo por Dios, pero su celo no se basa en el conocimiento.(Rom 10:2) (NVI)

Soy testigo, del tremendo celo que se tiene:

Nos aferramos a enseñanzas y liderazgo, nos aferramos a vestimentas y palabras antiguas,  nos aferramos a horas y lugares. El celo de Dios es una cosa buena, el problema es cuando nos aferramos al barco que se hunde, nos hundiremos con él. Es necesario aferrarnos a lo verdadero de Dios, lo que conocemos de Él.

¿Cuál es el verdadero conocimiento?, ¿Qué es lo que conocemos de Dios?

A veces ni siquiera estamos claros acerca de lo que conocemos de Ti, es bueno y necesario hacer un recuento de lo que sabemos de Ti, de lo que nos ha sido revelado personalmente y no simplemente de lo que otros nos han dicho.

Abraham llevó a su hijo al monte y luego que el ángel interviniera, Abraham abrió sus ojos y vio un carnero enredado entre arbustos,

entonces fue lo tomo y lo dio en sacrificio. Abraham puso nombre a ese lugar “Jehová Proveerá” y de allí nació un refrán del pueblo judío que dice: “En el monte de Jehová será provisto”.

Abraham conoció algo de Dios en ese lugar, y me pregunto, ¿será acaso que Abraham no sabía que Dios provee?, ¿no había visto Abraham la provisión de mucho ganado y bienes durante toda su vida?

Al parecer No, él no sabía que Jehová provee, aunque Dios le había provisto de muchos bienes. Tal vez Abraham era muy diligente, según lo que leemos de él cuando atendió a los ángeles, también se aprecian dotes de un sabio administrador por la forma en que dio órdenes y dispuso de sus siervos, cuando vemos la importancia de los pozos que Abraham había abierto vemos su capacidad de trabajo, etc.

Abraham pudo no conocer la provisión de Dios, pudo ver cada día de su vida la bendición de Dios a través de sus propias habilidades, necesitó estar desprovisto, y en un momento de gran angustia y debilidad para poder conocer y reconocer que Dios Proveerá, el dicho israelita es muy claro “en el monte de Jehová será provisto”,

¿Cuál monte? El monte de la necesidad, el monte de la debilidad, el monte del sacrificio, allí será provisto.

Es por eso que a veces desconfiamos de Dios, no vemos que Dios actué a nuestro favor, es porque no hemos conocido a Dios, solamente hemos oído lo que otros conocen de Dios.

Dios es el Dios de la Experiencia, y para que experimentemos a Dios es muchas veces necesario subir al “monte de Jehová” y Dios que es fiel, por nuestro bien nos llevará a ese lugar.

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Jorge Briceno Garrido

Ecuatoriano, rulimán y cristiano hasta la médula. Diseñador, Webmaster, SEO, músico, papá a tiempo completo y en el reino de Dios pa’ las que sea.

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