LOS SALTOS DE FE EN MI VIDA


Saltos de fe ¿Cuántos has dado en tu vida?

Voy a nombrar mis saltos de fe.

Mis padres me contaron que cuando era pequeño salte de un primer piso de una casa en construcción y cuando salte grite papá y la segunda vez que lo hice grité David Calagan.

Uno de mis saltos de fe fue tener novia  a los 15 años y cuando lo tuve, me di cuenta que las mujeres no muerden.

Un día – cuando estaba en la escuela – jugaba alegremente canicas, no tomé el transporte para regresar a casa, di un salto de fe, caminar de la escuela a mi casa (hice el recorrido del transporte – era la única ruta que conocía) si lo vuelvo hacer tengo infinidad de rutas.

La primera vez que bajé al vuelo de un carro, fue cuando tenía 12 años (otro salto de fe), mi mamá decía, tienes que esperar que el carro pare en su totalidad, pero uno quiere experimentar cosas.

Trabaje dos años en una consulta que se dedica a capacitar personal con la metodología Team Building y en esa empresa era facilitador, pero sali para tener mi propio consultorio de lo mismo, es un salto de fe pues no todas las empresas me conocían pero aun así lo hice.

Un salto de fe reciente, fue pedir ayuda a Byron de “El Refugio” para sacar adelante otro de mis proyectos que hoy se llama “Ministerio La Cumbre”, lo hice porque me gusta ayudar a que la gente a crecer y aprender otras cosas. Ahora esto es un salto de fe porque:

1) se formó un equipo con gente que no conocía (todos facilitadores del  Refugio)

2) me gusta caminar (hacer senderismo en la ciudad) pero no he realizado muy seguido senderismo en la naturaleza (me encanta la naturaleza).

3) es un llamado que tengo, servir a Dios y la gente.

Los saltos de fe que te ayudan a crecer y a vencer miedos. Acabo de saltar desde un poste a un tubo que también estaba colgado. Cuando llegue al tope del poste miré hacia abajo y me dio miedo, en el poste estuve parado como dos minutos, oré y me lance, al hacerlo sentí volar pero sé que era la mano de Dios sosteniendome y, quedé colgado de ese tubo (tienes idea de lo que son 13 o 14 metros de alto), este salto de fe me hizo recordar todos los saltos de fe que he dado en mi vida y me reta a seguir dando más. También me hizo reflexionar en Pedro.

Pedro, estaba en una barca, en medio del mar y en una tormenta, parecía que se iba a hundir (el, con muchos más), de repente ven a una persona que caminaba en medio del mar y entre la tormenta, al principio pensaron que era un fantasma, luego escucharon una voz que les decía “tranquilos soy yo” y, Pedro le dice “si eres tu puedo ir a tu lado” y su maestro le dice “ven que esperas” y Pedro dio su salto de fe, fue impresionante eso, Pedro caminó sobre el mar tormentoso, luego se desenfocó, casi se ahoga, el maestro lo levantó. Pedro se arriesgó, los otros se quedaron en la barca esperando que alguien se decida a hacerlo.

La mayoría de mis ideas empezaron cuando me lance (arriesgue) si me hibiese decidido a hacerlo otro lo habría hecho y, seguirán siendo un sueño…

 

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Oscar Quezada

Mediante estos post busco servirte y, apoyarte en tu desarrollo personal y espiritual, algunas de las tantas cosas que me gusta hacer; es caminar, escribir, leer, cocinar; me APASIONA la gente y se que puedo aprender de ustedes así como ustedes de mi.

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