Luz que brilla


Como toda chica, me gustan las historias románticas de parejas que tienen diferencias marcadas pero que logran superar todo y tienen un final feliz, hace poco fuí al cine a ver una película así. La historía trataban, de un chico llamado Ira y una chica llamada Ruth que se enamoraban y se casaban, ella anhelaba tener una familia numerosa y él solo deseaba hacerla feliz, pero con el tiempo no pudieron tener hijos. Lo más gracioso de todo esto es que aunque la historia de los principales es asombrosa, voy hablar de un pequeño niño llamado Daniel al que ellos ayudaron.

Ruth era maestra de escuela, amaba mucho a sus estudiantes y se preocupaba por ellos, tenía un alumno que solía dormirse en clases, el pobre niño vivía solo con su hermanastro y la esposa, a quienes les importaba poco o nada si el niño comía o vivía, así que decidió ayudarlo con tutorías en su casa después de clases, allí lo alimentaba, le enseñaba buenos modales y lo nivelaba de las clases de la escuela, la tutoría se extendió por meses, la pareja le tomó mucho aprecio a Daniel e incluso intentaron adoptarlo pero no puedieron, al final los tutotres legales, no dejaron que el niño frecuentara a la pareja.

Esto los entristeció mucho, la maestra al despedirse del niño le dijo que él podía ser lo que quisiera, profesor, astrólogo, que ella creía en él, después de aquel día, la pareja no volvió a ver al niño, con lo años poco tiempo depués de que Ruth muriera de vejez, una jóven llegó a la puerta de la casa y solicitó hablar con el anciano viudo, era la esposa de Daniel, quien por cierto también había muerto algunos años atrás, esta mujer le entregó a Ira un cuadro que había hecho Daniel de la maestra Ruth hace mucho tiempo, en la parte posterior del cuadro había una foto de la pareja que el pequeño había tomado de recuerdo.

Daniel los había mantenido siempre cerca, y se había convertido en profesor de astrología de una reconocida universidad, esto alegró mucho a Ira porque él sabía que su amada Ruth hubiese estado tan feliz como él por el éxito que Daniel había logrado, que aquellas palabras de confianza que habían depositado en el pequeño por pocos meses lo habían acompañado toda su vida.

Muchas veces nosotros no sabemos el impacto que nuestras palabras pueden ocasionar en otras personas, tanto las buenas como las malas. Incluso tu comportamiento puede inspirar a otros a querer ser como tú, aunque no lo notemos siempre hay alguien observándonos. Que tu vida sea de inspiración para otros, porque sólo ahí puedes reflejar a Cristo y ser realmente trascendente. Si mueres mañana ¿Cómo te gustaría que te recuerden?

 Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo. (Mateo 5:16 DHH)

 

 

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Fernanda Quezada

Disfruto mucho de las caminatas, me encanta comer de todo, especialmente pizza, me gusta ver películas, andar en bici, caminar, leer y dormir, creo que tanto el cine como la literatura desarrollan tu creatividad.

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