Me quedé sin batería


Lluvia, frío, terremotos… nada se compara al desastre global que implica quedarse sin batería en tu teléfono.

No tienes la oportunidad de llamar, chatear o jugar mientras esperas, mientras caminas o mientras estás en clases. Extrañas el dolor de cuello por mirar hacia la pantalla de tu celular durante horas y la ansiedad de revisar cada minuto las actualizaciones y mensajes nuevos.

Cuando te quedas sin batería en tu celular quedan pocas opciones: caminar y mirar a tu alred
edor, respirar con tranquilidad. Tienes tiempo para conversar personalmente con quienes están a tu alrededor, incluso puedes dormir temprano. Me doy cuenta que cuando nuestro teléfono se queda sin batería, es una oportunidad para cargar nuestras baterías.

Mira lo que has hecho en la última hora. ¿Cuántas veces revisaste tu teléfono o tablet?. Se ha vuelto complicado vivir “desconectado” porque pensamos que es necesario estar todo el tiempo online, disponibles para nuestros amigos. Necesitamos recibir likes para sentirnos vivos, y a medida que nuestro teléfono se descarga, nuestra vida también lo hace por esta dependencia.

Quiero animarte a vivir, a disfrutar el tiempo que tienes cada día. Es bueno chatear con amigos pero puedes cambiar la pantalla por una caminata, por un buen libro, por una nueva receta, por aprender un instrumento musical. El tiempo es algo que no podemos recuperar, no permitas que tu vida se quede sin batería.

 

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Jimmy Sarango

Siempre me gustó escribir y pensar, además de escuchar música, caminar, dormir, leer y comer. Soy diseñador gráfico de profesión pero músico por vocación. Disfruto compartir conversaciones con jóvenes y adolescentes

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