Navidad, navidad, blanca navidad


De pequeña solía escuchar villancico (música navideña) y una de las canciones decía exactamente la frase que da nombre a este artículo “Navidad, navidad, blanca navidad” la verdad no le encontraba sentido a la canción.

También observaba las esferas de vidrio con paisajes navideños dentro, las agitabas y unas bolitas blancas diminutas cubrías todo. ¿Por qué?, pues verán al crecer en la costa del Ecuador donde las temperaturas pueden llegar a 30 grados o más, nunca vi graniso ni mucho menos nieve en navidad.

Entonces no entendía por qué la navidad era “blanca”. A medida que crecí y estudié geografía entendí que en otros países del mundo sí tienen una navidad blanca porque nieva y que probablemente de allá provenía esa singular canción y la mayoría de adornos navideños. Todo ello provenía de una realidad que no era la mía.

Recordando esto pensé que muchas cosas se pueden adaptar a la realidad de cada persona, y que lo importante de esta fecha no es si la navidad es blanco o no, si recibo regalos o no, si pongo un arbol o no, si pongo luces en mi casa o no. Lo único que no cambia es la necesidad que tenemos de un salvador. Que dejaría la comodidad del cielo para hacerse humano, que moriría y resucitaría por nosotros. Reconciliándonos con el Padre. Esta necesidad es la misma la cultura, el país, las costumbres, el tono de tu piel, el idioma, la etnia, la situación económica, etc, todo puede cambiar pero la necesidad es la misma. En nuestros corazones debe estar presente en cada instante esta verdad.

En este tiempo conmemoremos al verdadero dueño de esta fiesta con una actitud correcta dando gracias a cada instante y que las muchas prisas no nos desenfoquen de esta esencia.

 

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Fernanda Quezada

Disfruto mucho de las caminatas, me encanta comer de todo, especialmente pizza, me gusta ver películas, andar en bici, caminar, leer y dormir, creo que tanto el cine como la literatura desarrollan tu creatividad.

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