Una carta para los decepcionados


“Una decepción que nos eleva es más valiosa que una serie de verdades engañosas.”(Marina Tsvetaeva)

Estimado decepcionado.

La desilusión es  un camino triste e inevitable. Me han contado que estás atravesando por ahí. Nunca es fácil decirle a un hijo de cinco años que a través de su vida tendrá que transitarlo. Pero es parte de la vida. Todo empezó por esa ilusión, se desvaneció más rápido de lo que pensabas. Parecía algo conciso pero no, me refiero a esas promesas de: amor, empleo, futuro, sanidad, etc. Después de un tiempo se volvieron parte del cajón de olvidos y fracasos. Ahora solo te sumerges en los recuerdos y anhelas los días en los que fuiste un poco feliz.

Las desilusiones crean en ti un sentimiento de utilización y tienen el afán de destruir tu confianza en otras personas. ¿Se vale llorar en este camino? Por su puesto incluso es lo más recomendable, pero lo terriblemente catastrófico será quedarse ahí.

Ahora mismo quiero contarte lo que pasará en las próximas semanas. Solo hay dos caminos: el primero es: seguir alimentando ese sentimiento de tristeza o convertirlo en un escalón para elevarte. Deja de leer un momento y escucha lo que te digo: las decepciones no están destinadas para destruirte, están destinadas para fortalecerte.

Si ahora te encuentras en medio del camino de la decepción y la desilusión. Pusiste tu corazón, tu confianza o tus energías en alguien que no lo supo valorar, descuida, hay alguien que siempre quiere conquistarte y consolarte. A veces con la naturaleza y otras con una carta.

Tuve la oportunidad de inspirar a un tipo llamado Pablo quién escribió una carta parecida a esta que estás leyendo. Él la tituló Romanos. Pon atención en el capítulo ocho y en el verso veintiocho dice lo siguiente: “Sabemos que el Padre va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan.” ¿Te das cuenta? El Creador del universo usará todas esas decepciones y desilusiones a tu favor. De manera inaudita las volteará para tu bien.

Me agradan las entradas espontáneas y los finales inesperados. Por eso una vez me presenté en un burro a una multitud que me quería hacer Rey de un imperio. Si ya lograste ubicarme sé que tu corazón latirá de manera más acelerada, pues sabes como soy y si antes creamos una historia increíble con tus debilidades y errores, imagínate la obra de arte que construiremos con esa decepción y desilusión.

 

Atentamente,

Tu Creador

 

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Cristopher Castellanos

La locura es su emblema, la poesía su descanso, el Creador su inspiración. A veces comunicador, a veces un niño, siempre buscándole un lado distinto a sus mensajes.